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El impacto concursal por el Covid-19.

La Ley Concursal y la Ley de Segunda Oportunidad, constituyen mecanismos para “salvar” la mala situación de quien no puede hacer frente a sus deudas.

La Ley de Segunda Oportunidad o mecanismo de la segunda oportunidad ofrece a particulares y autónomos la posibilidad de sobrepasar una mala situación económica, sin descuidar los derechos de cobro de sus acreedores. Se regula en el Real Decreto Ley 1/2015, y permite al deudor abrumado por sus deudas renegociarlas o exonerarse de parte de las mismas.

En cuanto a las empresas, es previsible que muchos empresarios y profesionales se puedan ver o se estén viendo en la situación de no poder afrontar el pago de sus deudas, es decir, ante una situación de insolvencia.

Para hacer frente a esta situación, la ley establece un mecanismo para que el deudor pueda gestionar el pago de sus deudas mediante el concurso de acreedores, que es el proceso a través del cual un deudor declarado insolvente satisface ordenadamente el pago de sus deudas a sus acreedores.

Con fecha 7 de mayo de 2020 se ha publicado en el BOE la nueva Ley Concursal, concretamente, el Real Decreto Legislativo 1/2020, de 5 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley Concursal.

Este nuevo Texto Refundido cuenta con un total de 752 artículos divididos en tres libros: concurso de acreedores, derecho preconcursal y derecho internacional privado y, entrará en vigor el 1 de septiembre de 2020.

El Derecho concursal se reivindica como una herramienta fundamental para la conservación del tejido empresarial y del empleo, y de ello es consciente el legislador y la propia Unión Europea, que ha desarrollado una importante iniciativa normativa a través de Directivas. La nueva normativa se publica en medio de la crisis sanitaria derivada del COVID-19 pocos días después de aprobarse un paquete de medidas por parte del Gobierno, de cara a flexibilizar el procedimiento concursal y evitar la cascada de concursos por parte de las empresas (concretamente, a través del Real Decreto-Ley 16/2020, de 28 de abril, de medidas procesales y organizativas para hacer frente al COVID-19 en el ámbito de la Administración de Justicia).

El deudor que se encuentre en estado de insolvencia por la crisis del COVID-19 no tendrá el deber de solicitar el concurso hasta el 31 de diciembre de 2020.

Para aquellos particulares y autónomos a los que el Estado de Alarma les ha ocasionado un gran endeudamiento económico, y para aquellas empresas abocadas a procesos de cierre o de reestructuración de deuda, les aconsejamos que soliciten información en Iure Licet Abogados.

En Iure Licet Abogados con sede en Bilbao, somos expertos en la materia; diagnosticamos, asesoramos, negociamos, planificamos y tramitamos su posible insolvencia dentro del pre-concurso o en el concurso de acreedores. Solicite información a través de nuestra página web pulsando aquí, o llamando al 944 42 10 16.


Salvadora Álvarez Moreno
Abogada

Nuestra firma de abogados

Iure Licet Abogados es uno de los principales despachos de abogados con sede en Bilbao, que desde el año 2001 presta servicios de asesoramiento jurídico a empresas y particulares, desde los principios de calidad, eficacia e independencia.

La dilatada trayectoria académica y consolidada experiencia práctica de sus socios acompañados por un equipo humano altamente cualificado, y competente en las principales áreas de especialización del despacho, permite a la firma ofrecer a sus clientes unos servicios jurídicos personalizados, en las situaciones más complejas, siendo el rigor técnico, la rapidez de respuesta y la ética profesional, los pilares fundamentales del despacho.

El factor humano y la especialización es la clave del éxito. La cercanía, información constante y confianza con el cliente, junto con el éxito en el asunto encomendado, es el objetivo último de nuestra actividad profesional, por lo que ponemos a su disposición todos los medios humanos y materiales, apostando por unos profesionales en constante formación y adaptación a los actuales retos jurídicos, económicos, sociales y tecnológicos.